miércoles, 18 de mayo de 2022

Inusitada cesura..



Me gusta escribir en la comodidad del silencio de la noche. Ese apacible ratito que me permite regresar a mis adentros , a poner orden en las estanterías del armario emocional sensitivo y anímico. Para mí es una adicción que puede llegar a superar a cualquier otra con inusitada holgura, esa que siempre ha frecuentado y movido mi alma desde niño.


Debido a que en las últimas semanas, las tierras y mi trabajo diario me han tenido mudo de palabras escritas y simplemente me he dedicado a contemplar mis adentros sin más. 


No es habitual, pero me ha gustado este tiempito de no contar nada, el regreso a la intimidad que desnudo en la noche o sentado en el reciente y concluido porche de mí cabañita campestre sin mas. 


Me sorprendo a mi mismo soportando con estoicismo la caída en picado de lectores de los blog en los que suelo desangrar las venas de mi inspiración y mis pensamientos.


 Debo reconocer que por momentos disfruto ese retorno a mí mismo, a la seguridad de mi pensamiento cuando no se siente uno forzado a encajar palabras aquí o allá, buscando el acomodo a los sinónimos o antónimos.


Así que, con el permiso de los (o las) que de vez en cuando se pasean por mis modestos y humildes blogs a ver en que ando les adelanto que en estos días, quedo un poco escaso de mi habitual palabra escrita, le he concedido vacaciones a la inseparable app "OneNote" de mi móvil dónde trato de plasmar en bruto mis escritos para en la noche flequillarlos, maquillarlos para después aparcarlos definitivamente en mi blog.


 Y créanme desde aquí, tomo una perspectiva poco frecuente en mi, pero se ve todo tan bonito que quizás me anime ha hacerlo más a menudo....

domingo, 1 de mayo de 2022

Guerrero hasta el final..

 Mi esperanza se aloja en ese porvenir muy bien provisto de muchísimos  quebraderos de cabeza, y sobretodo atestada de muchísimas horas de fructífero trabajo; para mí la dicha equivale a esa labor realizada con mis propias manos, a batirme el cobre para combatir el día a día, también, aunque cada vez menos, prefiero ir diseñando nuevas metas para poco a poco alcanzar aquellas que por cansancio o restricciones  he ido abandonando en el reciente sendero de los dos últimos años por las circunstancias acaecidas que a veces prefiero ya ni mencionar, los noticieros se encargan de bombardearnos  todos los días.


Debido a los años y mis condiciones físicas mi camino se vuelve cada vez más estrecho y farragoso. Pero las dificultades no podrán conmigo, jamás encogeran mis miras, no han de hacerlo, como tampoco me harán perder mi cordura.


Tengo que preservar el juicio como a las niñas de mis ojos; sólo así  alcanzaré dichas postpuestas por los atrasos que a veces me impone el guión de mi sexagenaria vida.


Pasé muchos años postergando lo inevitable, viviendo a merced de demasiados asuntos que no me competían, guerreando y defendiendo batallas que no eran las mías por temor a que suceda esto o lo otro.


Y es que los funestos miedos frenan a veces más de lo que imaginamos. Hoy día habiéndome convertido ya en un sacralizado "veterano de guerra" he comprendido que hay que maniobrar con holgura, sin concebir errores o fracasos, que son los verdaderos oponentes; a su lado, los supuestos enemigos carecen por completo de calado, de fuero interno o de las ballestas melladas como las que cargo en mi pesada mochila tras las tantas batallas en las que he guerreado, he caído y he renacido de entre las cenizas como el ave fénix.


Es por ello que me reclamo de valentía, pues de ese arrojo me surgirán nuevas esperanzas y uno, de forma inevitable se pondrá en movimiento y dejará de postponer lo impostergable, lo que sin remedio está a la vuelta de la esquina esperándonos, esa vejez a la que con algo de suerte llegaremos, con mucho aplomo, denuedo, temple y gallardía.


No albergo, sin embargo, arrepentimientos porque lo vivido es lo vivido y son lecciones que no aprenderás en ninguna universidad por prestigiosa que sea, todo tiene su tiempo y la mirada ha de estar muy atenta para vislumbrar de lejos las metas y afiliarse de lleno a la batalla que en este momento acontece; nuestros objetivos los labramos tras el día a día, momento a momento.


....Si no, el porvenir estará baldío sin estos pequeños momentos, sin ese vivir cada modesto instante....

Un trocito de otoño...

 Un trocito de otoño... Después que el sofocante calor durante las últimas semanas me haya sorprendido con el comienzo de estos frescos con ...